Pedagogía Waldorf
Aprender con sentido y humanidad

Nuestra propuesta pedagógica
La Pedagogía Waldorf acompaña a cada niño y niña según su etapa de crecimiento, reconociendo que todos son seres únicos, con su propio ritmo y forma de aprender.
Creemos que el aprendizaje surge a través de la experiencia, el juego, el arte, el movimiento y el vínculo con la naturaleza.
Trabajamos junto a las familias, construyendo una comunidad donde la educación continúa también en el hogar, fortaleciendo la confianza, la coherencia y el buen convivir.
Nuestro objetivo es formar personas libres, responsables y sensibles al mundo que las rodea.
Definiciones y sentidos institucionales
Es fundamental desarrollar el aprendizaje personal y social, destacamos la importancia que tiene el aprendizaje vivencial, significativo, con orientación práctica.
Casa del Valle busca ser un espacio donde los estudiantes puedan desarrollarse conforme a su etapa evolutiva (septenio que están viviendo), experimentando la propuesta pedagógica a través de procesos y vivencias concretas.



Fundamentos Filosóficos
Nuestra labor educativa se sustenta en los principios de la Pedagogía Waldorf, basada en la comprensión integral del ser humano según la visión de Rudolf Steiner (1861–1925), filósofo y pedagogo austríaco, fundador de la primera escuela Waldorf en 1919 en Stuttgart, Alemania. Desde entonces, esta corriente educativa se ha expandido a nivel mundial, con más de ochocientas escuelas actualmente.
En la Escuela Casa del Valle promovemos una perspectiva holística del ser humano, concebido como un ser compuesto de cuerpo, alma y espíritu, según la visión antroposófica.
La antroposofía, como ciencia espiritual, plantea que cada persona habita tres dimensiones: a través del cuerpo percibe y se relaciona con el mundo exterior, desde el alma construye su mundo interior y, desde el espíritu, desarrolla una comprensión de lo trascendente y de su papel en la humanidad. La misión del ser humano, según esta mirada, es crecer a partir de sus experiencias y percepciones, alcanzando conciencia de sí mismo, de su relación con los demás y del entorno que lo rodea.

Fundamentos Pedagógicos
Los fundamentos pedagógicos que sustentan un primer septenio están basados principalmente en la acción, los ritmos de activación/pausa y el juego libre con elementos no estructurados que permitan la creación y el movimiento.
El cuidado del ambiente en el que se desarrolla el niño y niña es fundamental ya que representan cobijo y calidez que es lo que necesita su cuerpo para crecer libre y sanamente, la maestra por su parte por medio de diferentes herramientas rítmicas como el cuento o el canto provee al niño de imágenes representativas que le demuestran desde un lenguaje apropiado para ellos la bondad como un alimento esencial para su crecimiento ya que existe la premisa en la pedagogía Waldorf de que los niños y niñas deben ser abrazados por un mundo bueno.
En el segundo septenio se introducen gradualmente la enseñanza de las letras, los números, la escritura y otras disciplinas propias de la pedagogía Waldorf como conocimiento de alrededores y dibujo de formas en los primeros años de enseñanza básica.
Cada septenio sustenta sus ritmos en base a las necesidades particulares que atraviesan los niños y niñas, lo transversal es ser sumamente respetuosos con un respirar sano, que existan momentos de inhalación y exhalación, de movimiento y de detención, los aprendizajes significativos no resultan de un entrenamiento dogmático sino de experiencias que toman sentido cuando son coherentes con su fase evolutiva.



Fundamentos Curriculares
En el primer septenio el currículum acompaña a los niños y niñas diariamente en un amplio rango de actividades artísticas y domésticas. Experimentan historias, propuestas rítmicas y labores con sentido.
La vida del pre escolar sigue un ritmo diario, semanal y estacional, marcado por la celebración de las festividades a lo largo del año. Durante este periodo de desarrollo, la niñez se rige por los principios del ejemplo y la imitación.
Los principales propósitos del pre escolar Waldorf son: trabajar con ritmo y repetición, promover el desarrollo social y ético, ofrecer una experiencia de enseñanza integrada, promover el aprendizaje por medio del juego creativo, ofrecer un entorno seguro y positivo, promover habilidades psicomotoras respetando el desarrollo evolutivo de cada niño y niña.
En el segundo septenio el objetivo educativo en el cuál se desarrolla el currículum en esta etapa se enfoca en generar un vínculo emocional con los contenidos de aprendizaje, su recurso educativo es el arte, se enseña a través de imágenes y no de conceptos abstractos.
La clase principal tiene una estructura tripartita, primero un verso del día y parte rítmica; donde se realizan rimas, recitación de versos, cantos, dinámicas corporales. La segunda parte se centra en el trabajo académico, y la tercera parte es la narración que corresponde a la etapa evolutiva del estudiante.
A la clase principal le siguen las clases temáticas de unos 45 a 50 minutos, a menudo duplicadas para arte y manualidades, la música e idiomas con práctica regular durante la semana, actividades exteriores, movimiento, en la parte final del día.
El conocimiento y experiencias pedagógicas que potenciamos en las infancias están todas entrelazadas, hay un seguimiento de los contenidos que presentamos, una continuidad que se articula dentro del marco de un currículum vinculante.
